Sexo en Chamberí

por Carlota Valdés

Prefiero obviar el tema de la Navidad, esas fiestas entrañables que nos hacen ver que la familia, cuanto más lejos mejor, nos hacen odiar los langostinos y la Plaza Mayor y lo peor, que nos hacen engordar muchísimo y retener mogollón de líquidos (una manera de referrirse a la resaca mucho más femenina) Siento decir que este año la pasaré muy lejos, en un país donde no existe el niño Jesús, ni jamás existió..Mientras vosotras coméis todas esas cosas, yo estaré comprando collares y sentada en alguna ruina comiendo un bocata.

Hablemos de las cosas absolutamente irresisitibles que hacen  los hombres , esas que según las ves, o las oyes, es como si un campo magnético muy poderoso te arrastrase hasta ellas. Un atributo fundamental para que algo sea irresistible es que la persona no debe saberlo..ni hacer eso conscientemente. Algo irresistible es algo sin querer. Si uno hace algo con la intención de ser irresisitible ya la ha cagado. Yo, por ejemplo hago esto todo el tiempo, y así me va.

Por ejemplo, cosas que me parecen irresistibles a mi…

-Preguntarle a alguien ya de por si bastante irresisitible por wasap:” Hola, qué tal?¿qué haces? ” Y que te contesten: “pues nada…estaba aquí viendo Manhattan (la de Woody Allen), debajo de una manta de leopardo y tomándome un ron..La habitación está a 25 grados y estoy muy calentito. Estoy en calzoncillos y llevo una camisa vieja puesta encima..”¿y tú? ¿qué haces? ”

y tu vas y contestas: “pues básicamente, babear….y creo que se va a caer el móvil al suelo, así que te dejo”.  En ese caso la mezcla print-animal + Manhattan + camisa vieja + ron activaron todo tipo de neuronas  en mi cabeza que no sabía que tenía. ¿No podía estar encima de una bici estática leyando el Marca? 

Pero para terminar le dije: “A ver, tu esto lo haces a posta para impresionarme o te sale solo?” Y como contestación recibí otro wasap, esta vez con la foto de la mantita y la tele.  ¿qué debo hacer? ¿le propongo encerrarnos a ver juntos toda la filmografía de Woody Allen que es bastante larga y me dará para tres días? ¿Me meto debajo de la mantita? ¿me planto allí y elevo la temperatura de su habitación de 25 a 55 grados? ¿Le arranco la camisa ya que es tan vieja? ¿me bebo un ron para tranquilizarme y no hago nada de lo demás?

Ver a los hombres conducir…es algo que me fascina. Pero no si se dan cuenta. Me encanta verles tan concentrados y absortos en el tráfico y la circulación mientras yo miro como lo hacen todo de bien e intento distraerles todo lo que puedo.

Ver a los hombres arreglar cosas que a mi me resultan imposibles (en realidad cualquier cosa me parece imposible de arreglar asi que deberíamos decir que ver a los hombres arreglar algo en general)

-Ver a los hombres jugando con sus hijos en los parques, en exposiciones con sus hijos o cualquier cosa que tenga la combinación: hombre medianamente decente + niños pequeños (deben ser pequeños pero no bebés). No se si os habéis fijado que las mujeres babean o babeamos cuando vemos estas tiernas estampas de papás cañón jugando distraídamente con sus retoños. D siempre decía que cuando iba con los niños por ahí notaba perfectamente el “efecto imán” hasta tal punto que ya me pedía a los niños hasta para ir a por el pan..Ya le tuve que decir “Para de ir al Museo del Prado con los niños, Santo Dios, que te van a detener por corrupción de menores o algo. Y no utlilices a nuestros hijos para ligar, que tanto explicarles a Velázquez no tiene ningún sentido para la vida moderna y además no es precisamente en los Museos donde están las tías buenas. Sólo yo voy a Museos y estoy buena con que…”

-Ver a los hombres cocinar. Esto también me encanta. Pero -ojo- ver cocinar a los hombres que saben cocinar no a los que para echar unas patatas al fuego parece que les va a atacar una cobra que está en la sartén.  No hay nada más sexy que que un hombre te haga la cena y después te haga el amor antes del postre y después te comes el postre y otra vez al hombre, por ejemplo.

-Ver a los pilotos en sus cabinas y pensar que en pocos minutos me llevarán por el aire y eso es algo muy difícil y muy peligroso. ¿Debería quizás añadir ver a los controladores en sus torres de control?)

Ver a los hombres leyendo libros pero sobre sobre todo periódicos en los bares, en los bancos de los parques, así en general.

Los seres absolutamente despistados, dejados, desastrosos, que no se preocupan de nada pero que van siempre absolutamente perfectos y tú te preguntas cómo lo han hecho.

Ver a los hombres mientras se duchan y salen de la ducha, se secan, se afeitan…una vez tuve un novio al que me encantaba mirar cómo se duchaba. Era tan guapo que le decía que me recordaba al chico anuncio de Eau Savage de Dior. Lástima que fue hace muchos muchos años y ya le he perdido la pista.

Ver a un hombre acariciando o mimando a algún animal, preferiblemente un gato, que es lo que a mi me gusta. Eso también ejerce un efecto-imán para mi.

Ver a un hombre tocando algún tipo de instrumento. Mejor si es raro: tipo violín, arpa…cosas así.

Los hombres que te tocan el pelo, te apartan un mechón..o te quitan una mota de la ropa.

-Los hombres que  cuando se acaba la peli, se quedan sentados viendo los títulos de crédito (no se muy bien para que)

Los hombres con barba y los que llevan pantalones de pana, jerseys de lana muy gruesos y botas de montaña.

Y no se me ocurren de momento más…¿Podéis contribuir a esta causa? Ya que les estamos siempre criticando, digamos también las cosas buenas que hacen…

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